tumbada sobre la cama del hospital,
contando tus latidos y pensando
que la última vez que conté latidos
fue por exceso de cocaína,
me alegra poder decir
-yo ya no me drogo
fue bonito drogarse, aunque no sé
si "bonito" es la palabra adecuada,
tampoco sé si es adecuado
acordarse de cuánta cocaína
en cuántos parques
con cuántos hombres
y luego el hospital,
yo descalza sin sostén aterrada
sintiendo sólo frío y ruido.
tumbada sobre la cama de urgencias
me gustaría poder mentirte
y decirte que la primera vez
que vi un electrocardiograma
fue para contar tus latidos,
me gustaría mentirte y decirte
que drogarse es bonito
y que si lo haces los parques de noche
serán menos tenebrosos,
me gustaría mentirte y hablarte
de osos polares, sirenas y pingüinos,
me gustaría mentirte y decirte
que drogarse fue bonito,
pero tú ya estás aquí dentro
y es demasiado tarde
para hablarte de taquicardias ajenas
y de la actividad eléctrica de los corazones de otros,
tú lo sabes todo.
contando tus latidos y pensando
que la última vez que conté latidos
fue por exceso de cocaína,
me alegra poder decir
-yo ya no me drogo
fue bonito drogarse, aunque no sé
si "bonito" es la palabra adecuada,
tampoco sé si es adecuado
acordarse de cuánta cocaína
en cuántos parques
con cuántos hombres
y luego el hospital,
yo descalza sin sostén aterrada
sintiendo sólo frío y ruido.
tumbada sobre la cama de urgencias
me gustaría poder mentirte
y decirte que la primera vez
que vi un electrocardiograma
fue para contar tus latidos,
me gustaría mentirte y decirte
que drogarse es bonito
y que si lo haces los parques de noche
serán menos tenebrosos,
me gustaría mentirte y hablarte
de osos polares, sirenas y pingüinos,
me gustaría mentirte y decirte
que drogarse fue bonito,
pero tú ya estás aquí dentro
y es demasiado tarde
para hablarte de taquicardias ajenas
y de la actividad eléctrica de los corazones de otros,
tú lo sabes todo.

