Tuesday, October 13, 2015

[ ECG]

tumbada sobre la cama del hospital,
contando tus latidos y pensando
que la última vez que conté latidos
fue por exceso de cocaína,
me alegra poder decir
-yo ya no me drogo
fue bonito drogarse, aunque no sé
si "bonito" es la palabra adecuada,
tampoco sé si es adecuado
acordarse de cuánta cocaína
en cuántos parques
con cuántos hombres
y luego el hospital, 
yo descalza sin sostén aterrada
sintiendo sólo frío y ruido.
tumbada sobre la cama de urgencias
me gustaría poder mentirte
y decirte que la primera vez
que vi un electrocardiograma
fue para contar tus latidos,
me gustaría mentirte y decirte
que drogarse es bonito
y que si lo haces los parques de noche
serán menos tenebrosos,
me gustaría mentirte y hablarte
de osos polares, sirenas y pingüinos,
me gustaría mentirte y decirte
que drogarse fue bonito,
pero tú ya estás aquí dentro
y es demasiado tarde
para hablarte de taquicardias ajenas
y de la actividad eléctrica de los corazones de otros,
tú lo sabes todo.

[ Pasillos blancos ]

Pasillos blancos, mujeres en bata, momentos de pánico. Empiezo a notar pequeños indicios corporales que me recuerdan que pronto estarás entre nosotros. Momentos de pánico cuando pienso en las cosas banales, las cosas físicas como el color de las paredes, el tamaño de tu cama, la cantidad de prendas de ropa y otras cosas sin importancia. 

Ahora estoy en casa, acaricio las sábanas de nuestra cama, le levanto, hago un café, hojeo un libro. Quemo una barrita de incienso, escribo algunas líneas en mi diario, hago como que traduzco cosas sumamente importantes que no pueden esperar. Pero la verdad es que nadie espera mis traducciones. Escribo cartas postales a los amigos que tengo repartidos por el mundo, aquellos amigos que hace unos meses cogieron aviones, trenes, buses y taxis para presenciar nuestra boda. Acaricio fotos antiguas y sobre todo, evito los libros de embarazo. Ahora estoy en casa, pero un día de estos, cuando empiecen los dolores (en francés lo llaman "le mal joli"; "el dolor bello") temo que todo sean prisas y listas, y tenga que despedirme del café y de nuestro incienso, de nuestra cama y de mis libros, de todas esas mujeres que estos últimos meses me han dado las fuerzas de seguir adelante sin obsesionarme por ser una buena madre, o no tener estrías, o decidir dejar de una vez por todas todas esas manías que sin duda me harán una madre indigna. 

Pronto podré acariciarte, tocarte, hablarte. Pronto dejaré de ser hija para convertirme en madre. 

Entretanto, hojeo libros, quemo barrigas de incienso, hago como que cocino, traduzco, leo, escribo. Todo eso para olvidar que aún no estás conmigo. 

Saturday, October 3, 2015

[ Prisioneros del lenguaje ]

Las distintas variaciones de una misma huida me han conducido todas hacia ti. Tú, la Lázaro, la embrión, la nasciturus. Ya lo dijo el poeta mientras se cerraban las puertas del autobús: "Parirás en Niza". El azar lo ha querido así. 


Mi vientre albergó un cigoto en la primavera de 2014 en Reims, Francia. Mi vientre dejó de sentir sus latidos tres meses más tarde. Prisionera del lenguaje, tuve que aceptar un sistema de comunicación nuevo, lleno de palabras y de términos desconocidos. Llorar en la farmacia ante quienes nunca han conocido los límites del lenguaje. Llorar frente a la secretaria al no comprender, no querer comprender, ese campo léxico nuevo. Extranjera, oídos nuevos antes cómplices de los eventos. Fausse couche, parto falso. Palabras murmuradas por mujeres entre pasillos blancos. Extranjera de un campo léxico macabro. Extranjera, ajena, enajenada

*

"Se coucher" o "acostarse". [El mundo empieza al acostarse]. "Coucher avec quelqu'n" (ese verbo-preposición-complemento ya universalmente conocido) o "acostarse con alguien". [Acostarse con alguien, la pequeña muerte y un orgasmo, el principio de la vida]. "Accoucher" o "parir". ["Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos".] "Fausse couche" (ese parto falso) aborto espontáneo [Una mujer de cada cinco es una estadística]. "Changer les couches" o "cambiar los pañales". 

Los orígenes del universo, el misterio de la vida, nacen en francés con la palabra couche. 

*

Dicen que hace tiempo que reconoces nuestras voces- ¿acaso sabes de lo que te hablamos, algunas noches, desde la cama? 

*

Encías sangrantes, náuseas, cansancio. Mis quejas se han sedimentado en el fondo de una estrella que contiene todos los universos. Encías sangrantes, náuseas, cansancio. Mis quejas ya no son más que un eco lejano. Ahora sólo quiero conocerte. 

*

Digan lo que digan, uno más uno son tres.  


Thursday, October 1, 2015

[ Monitoring ]

En teoría faltan seis semanas para que podamos vernos, aunque a partir de ahora podrías aparecer en cualquier momento. Tu cuarto está sin hacer, tu cuna es de momento una maraña de madera blanca; nuestros libros cubren el suelo de lo que pronto ha de ser tu espacio. Somos padres indignos. 

*


Ayer, en el hospital, ese sitio blanco y lejano donde vamos a pesarnos, medirnos, mostrarnos, abrirnos de piernas, informarnos, yacer en la oscuridad sin hacer más preguntas de las establecidas en el protocolo, en fin, ayer, en el hospital, tuve miedo de que te hubiera pasado algo. Las hipocondrías son más o menos llevaderas cuando eres una sola persona, pero desde que somos dos es un sentimiento insoportable. Así que, preocupada por ese líquido extraño que cubría el algodón, pedí ayuda a la enfermera y decidieron conectarme y hacer lo que llaman un "monitoring". Así pude yacer casi tres cuartos de hora en la sala fisiológica, que es donde me gustaría tenerte, eso es, si la intensidad no es demasiado fuerte, si conseguimos sobreponernos a la muerte y todo va bien. Durante media hora estuve escuchando tus latidos, que oscilaban entre las 130 y las 160 pulsaciones por minuto. 







Tuesday, September 22, 2015

[ Nueve Lunas ]


Ocho meses. Nueve lunas: un eclipse de luna y una luna roja. Treinta y dos semanas. Dos cientos veinticuatro días. Cinco mil trescientas setenta y seis horas de vida conjunta. Y sin embargo no eres nosotros. No eres nosotras. Nunca he sabido hablarnos en plural. 

*

Tú fuiste la espera de septiembre, octubre, noviembre, diciembre, enero y febrero; fuiste carrera precipitada y piernas alzadas en el aire: fuiste bañera y espuma blanca y una noche fría de invierno; fuiste la segunda noche en el hotel; tú la zigoto, tú la semilla, tú todo el universo contenido en un big-bang. Fuiste ocho derrotas consecutivas arrojadas al fondo de la papelera, y la victoria de la novena. Fuiste un pequeño temblor y las manos de tu padre sobre mi vientre, tú fuiste,  has sido y sigues siendo conmigo: invierno, primavera, verano y otoño. La tercera pobladora de mi vientre, el imperceptible latido contenido en una sola palabra del diccionario, *, *, *.  

*

Ensimismada en la lectura de Chantal Maillard. De madrugada, leo "fertilidad" en lugar de "felicidad" y me invade una extraña sensación de egoísmo. 

*
Tengo los pechos hinchados. Pequeños peces mojados, al salir de la ducha me hacen un guiño. Una gota blanca se escapa de un pezón que no parece el mío. Frente al espejo los pechos hinchados, el vientre cada vez más redondo, más firme, más lleno de ti. Una gota de leche corona este día de espera y me acerca a ti. 

*


Dilatarse. Prepararse para dilatar el corazón, las caderas, las vértebras, la matriz. Pero sobre todo, prepararse para dilatar el corazón.  

Wednesday, September 9, 2015

[ Continuación ]





Nos mudamos otra vez. Siempre estábamos de mudanzas. 
Doris Lessing

Han pasado ya algunos meses desde que te escribiera por última vez. Ha pasado el verano, nos hemos mudado (siempre nos estamos mudando), nos hemos casado. Algún día habremos de explicarte que nos casamos contigo ya dentro, que fuiste testigo. Quizás nos odies por ello. 

*

Durante los primeros meses fue más fácil llevarte dentro, apenas existías, eras apenas un píxel abstracto. Pasados los primeros meses de náuseas, vómitos y mareos, llegar al verano en plenas facultades físicas y mentales fue un regalo. Fuimos a la playa, nadamos, hicimos un amago de acariciar los peces y a veces los asustamos; viajamos en coche y nos amamos; dormimos en camas de extraños y poco a poco, en el reflejo del espejo que nos desnudaba cada noche, empezamos a constatar tu existencia. Acariciamos tus formas y empezamos a imaginarte. Tu padre empezó a susurrarte palabras de amor. Después de las náuseas y los mareos, el verano fue una pausa dulce e inesperada. Apenas vientre, apenas nada. Entonces aún eras algo abstracto. 

*
Triangles are my favorite shape
ALT-J

Ahora, en septiembre, mientras todos vuelven al colegio o al trabajo, la casa se ha quedado vacía. Es en silencio que observo cómo cabalgas en mi vientre. Septiembre es mitosis. Septiembre es sabernos ridículos al colocar los altavoces cerca de mi barriga. Septiembre son los médicos, visitas a los hospitales y la cuenta atrás: dos meses marcados en rojo en el calendario. Es septiembre, somos un triángulo de otoño que florece, tu padre tú y yo nacemos. 



Tuesday, September 8, 2015

[ Au revoir ]



en los espejos de los grandes almacenes 
intento descubrirme. paso una vez, me miro 
de soslayo. ¿quién eres? ¿te reconoces?
murmuro la palabra "vientre" 
y resuena en mis oídos la palabra "jesús". 
digo "vientre" tres veces frente al espejo 
para exorcizar mis miedos, me acaricio 
y me pregunto -es una pregunta que suena
a grito- si no seré demasiado joven, 
si no seré demasiado vieja, si no estaré 
cometiendo una locura, si no debí haber 
tomado tantas drogas, si no debí haber 
bebido tanto, si no debí haber amado tanto
esta fuerza que me doblega y me parte. 
en los espejos de los grandes almacenes
recorro con la punta de los dedos las
pequeñas arrugas que rodean mis ojos, 
interrogo a mis pupilas intentando ver
en ellas un atisbo de annalisa niña, 
de annalisa sonrisa amplia y generosa 
y aventurera, sin miedos, ojos abiertos
ante la vida. 
en los espejos de los grandes almacenes
me acaricio y digo la palabra vientre
hasta que ya no duele la despedida.