intento descubrirme. paso una vez, me miro
de soslayo. ¿quién eres? ¿te reconoces?
murmuro la palabra "vientre"
y resuena en mis oídos la palabra "jesús".
digo "vientre" tres veces frente al espejo
para exorcizar mis miedos, me acaricio
y me pregunto -es una pregunta que suena
a grito- si no seré demasiado joven,
si no seré demasiado vieja, si no estaré
cometiendo una locura, si no debí haber
tomado tantas drogas, si no debí haber
bebido tanto, si no debí haber amado tanto
esta fuerza que me doblega y me parte.
en los espejos de los grandes almacenes
recorro con la punta de los dedos las
pequeñas arrugas que rodean mis ojos,
interrogo a mis pupilas intentando ver
en ellas un atisbo de annalisa niña,
de annalisa sonrisa amplia y generosa
y aventurera, sin miedos, ojos abiertos
ante la vida.
en los espejos de los grandes almacenes
me acaricio y digo la palabra vientre
hasta que ya no duele la despedida.

No comments:
Post a Comment