Tuesday, September 22, 2015

[ Nueve Lunas ]


Ocho meses. Nueve lunas: un eclipse de luna y una luna roja. Treinta y dos semanas. Dos cientos veinticuatro días. Cinco mil trescientas setenta y seis horas de vida conjunta. Y sin embargo no eres nosotros. No eres nosotras. Nunca he sabido hablarnos en plural. 

*

Tú fuiste la espera de septiembre, octubre, noviembre, diciembre, enero y febrero; fuiste carrera precipitada y piernas alzadas en el aire: fuiste bañera y espuma blanca y una noche fría de invierno; fuiste la segunda noche en el hotel; tú la zigoto, tú la semilla, tú todo el universo contenido en un big-bang. Fuiste ocho derrotas consecutivas arrojadas al fondo de la papelera, y la victoria de la novena. Fuiste un pequeño temblor y las manos de tu padre sobre mi vientre, tú fuiste,  has sido y sigues siendo conmigo: invierno, primavera, verano y otoño. La tercera pobladora de mi vientre, el imperceptible latido contenido en una sola palabra del diccionario, *, *, *.  

*

Ensimismada en la lectura de Chantal Maillard. De madrugada, leo "fertilidad" en lugar de "felicidad" y me invade una extraña sensación de egoísmo. 

*
Tengo los pechos hinchados. Pequeños peces mojados, al salir de la ducha me hacen un guiño. Una gota blanca se escapa de un pezón que no parece el mío. Frente al espejo los pechos hinchados, el vientre cada vez más redondo, más firme, más lleno de ti. Una gota de leche corona este día de espera y me acerca a ti. 

*


Dilatarse. Prepararse para dilatar el corazón, las caderas, las vértebras, la matriz. Pero sobre todo, prepararse para dilatar el corazón.  

Wednesday, September 9, 2015

[ Continuación ]





Nos mudamos otra vez. Siempre estábamos de mudanzas. 
Doris Lessing

Han pasado ya algunos meses desde que te escribiera por última vez. Ha pasado el verano, nos hemos mudado (siempre nos estamos mudando), nos hemos casado. Algún día habremos de explicarte que nos casamos contigo ya dentro, que fuiste testigo. Quizás nos odies por ello. 

*

Durante los primeros meses fue más fácil llevarte dentro, apenas existías, eras apenas un píxel abstracto. Pasados los primeros meses de náuseas, vómitos y mareos, llegar al verano en plenas facultades físicas y mentales fue un regalo. Fuimos a la playa, nadamos, hicimos un amago de acariciar los peces y a veces los asustamos; viajamos en coche y nos amamos; dormimos en camas de extraños y poco a poco, en el reflejo del espejo que nos desnudaba cada noche, empezamos a constatar tu existencia. Acariciamos tus formas y empezamos a imaginarte. Tu padre empezó a susurrarte palabras de amor. Después de las náuseas y los mareos, el verano fue una pausa dulce e inesperada. Apenas vientre, apenas nada. Entonces aún eras algo abstracto. 

*
Triangles are my favorite shape
ALT-J

Ahora, en septiembre, mientras todos vuelven al colegio o al trabajo, la casa se ha quedado vacía. Es en silencio que observo cómo cabalgas en mi vientre. Septiembre es mitosis. Septiembre es sabernos ridículos al colocar los altavoces cerca de mi barriga. Septiembre son los médicos, visitas a los hospitales y la cuenta atrás: dos meses marcados en rojo en el calendario. Es septiembre, somos un triángulo de otoño que florece, tu padre tú y yo nacemos. 



Tuesday, September 8, 2015

[ Au revoir ]



en los espejos de los grandes almacenes 
intento descubrirme. paso una vez, me miro 
de soslayo. ¿quién eres? ¿te reconoces?
murmuro la palabra "vientre" 
y resuena en mis oídos la palabra "jesús". 
digo "vientre" tres veces frente al espejo 
para exorcizar mis miedos, me acaricio 
y me pregunto -es una pregunta que suena
a grito- si no seré demasiado joven, 
si no seré demasiado vieja, si no estaré 
cometiendo una locura, si no debí haber 
tomado tantas drogas, si no debí haber 
bebido tanto, si no debí haber amado tanto
esta fuerza que me doblega y me parte. 
en los espejos de los grandes almacenes
recorro con la punta de los dedos las
pequeñas arrugas que rodean mis ojos, 
interrogo a mis pupilas intentando ver
en ellas un atisbo de annalisa niña, 
de annalisa sonrisa amplia y generosa 
y aventurera, sin miedos, ojos abiertos
ante la vida. 
en los espejos de los grandes almacenes
me acaricio y digo la palabra vientre
hasta que ya no duele la despedida.